En un marcado retroceso respecto de su reciente aumento, los precios del oro cayeron el martes mientras el dólar estadounidense mostraba una fortaleza continua, moderando el impulso que había llevado al metal precioso a un nivel récord. El lunes, los precios del oro se habían disparado hasta un máximo histórico de 2.440,49 dólares la onza, impulsados por una combinación de factores alcistas.

Entre ellos se incluyen una mayor anticipación de un recorte de las tasas de interés en Estados Unidos y persistentes incertidumbres geopolíticas, que normalmente llevan a los inversores hacia activos de refugio seguro como el oro. Sin embargo, a primera hora del martes, el precio del oro al contado había disminuido un 0,6%, situándose en 2.410,73 dólares la onza a las 0335 GMT, según un informe de Reuters.
La crisis no se limitó únicamente al oro. Los futuros del oro estadounidense también experimentaron una caída, registrando una caída del 1% a 2.414,00 dólares. Del mismo modo, la plata, que había alcanzado un hito importante al alcanzar un máximo de más de 11 años en la sesión anterior, cayó un 1,5% hasta 31,35 dólares la onza. Otros metales preciosos se hicieron eco de esta tendencia a la baja, y el platino cayó un 1,1% hasta 1.035,15 dólares después de alcanzar su punto más alto desde el 12 de mayo de 2023 el lunes. Mientras tanto, el paladio experimentó una caída del 1,8%, cayendo a 1.008,91 dólares.
Estos movimientos en el mercado de metales preciosos reflejan la compleja dinámica entre los indicadores macroeconómicos y los precios de las materias primas. La fortaleza del dólar estadounidense a menudo afecta inversamente el precio de materias primas como el oro, ya que un dólar más fuerte encarece el oro para los tenedores de otras monedas, lo que frena la demanda. Esta interacción es crucial para comprender la volatilidad diaria que se observa en el comercio de metales preciosos.
