Científicos planetarios estadounidenses han reducido significativamente la probabilidad de la existencia del hipotético noveno planeta, comúnmente conocido como “Planeta X”, tras un extenso estudio del sistema solar exterior . Utilizando el telescopio PAN-STARRS1 en Hawái, el equipo de investigación ha descartado eficazmente la presencia del Planeta X en aproximadamente el 75 % de las regiones donde se sospechaba previamente.

El estudio, dirigido por Matthew Holman, del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, representa una de las búsquedas más exhaustivas hasta la fecha de grandes cuerpos planetarios que residen en los confines del sistema solar . Los hallazgos, publicados en el servidor de preimpresión arXiv.org, ofrecen nuevas restricciones sobre la posible ubicación del Planeta X y proporcionan una comprensión actualizada de las regiones más lejanas del sistema solar.
Durante el estudio, los investigadores identificaron 692 cuerpos celestes pequeños, incluyendo 23 planetas enanos y 109 objetos no catalogados previamente. Estos descubrimientos contribuyen al creciente censo de objetos distantes del sistema solar y ayudan a refinar los modelos de formación y migración planetaria. A pesar de la extensa detección de cuerpos más pequeños, el estudio no encontró evidencia de ningún objeto planetario grande que coincida con las características hipotéticas del Planeta X.
El equipo empleó un algoritmo especializado diseñado para procesar múltiples imágenes de las mismas regiones del cielo, tomadas durante un período de ocho años, de 2009 a 2017. Este método permitió a los científicos rastrear objetos de movimiento extremadamente lento ubicados a distancias de 80 unidades astronómicas (UA) o más del Sol. Al cruzar las posiciones de asteroides conocidos con órbitas bien definidas, el algoritmo pudo filtrar falsos positivos e identificar con precisión nuevos objetos distantes.
La ausencia de detección del Planeta X en las imágenes analizadas ha reducido su posible ubicación a un pequeño segmento del cielo, aún inexplorado, cerca del plano de la Vía Láctea. Esta zona presenta dificultades observacionales debido al denso campo de estrellas de fondo, lo que dificulta la identificación de cuerpos planetarios débiles y de movimiento lento. Se necesitarán estudios más específicos para investigar esta zona restante.
El interés en la hipótesis del Planeta X se reavivó en 2016 cuando los científicos planetarios Konstantin Batygin y Michael Brown presentaron evidencia indirecta que sugería la existencia de un noveno planeta masivo. Propusieron que la inusual agrupación orbital entre ciertos objetos distantes del sistema solar podría explicarse por la influencia gravitatoria de un cuerpo del tamaño de Neptuno o Urano que orbita el Sol a una distancia estimada de unas 670 UA (100 000 millones de kilómetros).
A pesar de múltiples búsquedas dedicadas a lo largo de los años, el supuesto planeta no ha sido observado directamente. La continua falta de confirmación ha llevado a algunos astrónomos a cuestionar su existencia por completo, mientras que otros buscan teorías alternativas para explicar las anomalías gravitacionales observadas en el sistema solar exterior . Los hallazgos recientes complican aún más el debate, pero proporcionan datos valiosos para refinar las investigaciones en curso sobre la frontera más externa del sistema solar. – Por MENA Newswire News Desk.
